En el emocionante mundo de la impresión textil DTF (Direct-to-Film), el polvo de poliamida desempeña un papel crucial como adhesivo. Este polvo facilita la unión entre la tinta de los diseños y la tela, permitiendo que las creaciones cobren vida en prendas y textiles.

Aunque el poliuretano (PU) es el campeón indiscutible, representando el 97% del mercado, no debemos pasar por alto a los menos conocidos polvos de polietileno (PE) y poliamida (PA). Estos últimos ofrecen una ventaja importante: resistencia al lavado a altas temperaturas (hasta 60 grados Celsius). Por esta razón, son la elección preferida para la indumentaria laboral, aunque su uso puede comprometer ligeramente la flexibilidad.

Sin embargo, hay un aspecto crucial que no debemos ignorar: la seguridad durante el proceso de fusión de la poliamida. Durante esta etapa, se liberan gases volátiles que son perjudiciales para la salud si se inhalan. Por lo tanto, es imperativo operar las impresoras DTF solo con sistemas de filtrado adecuados.

En Chile, hemos notado que muchos proveedores de impresoras DTF no equipan sus equipos con los filtros necesarios. A menudo, los hornos expulsan humo sin restricciones o utilizan filtros manuales ineficientes. En Colpix, hemos tomado medidas para garantizar la seguridad de nuestros clientes. Nuestras impresoras DTF están equipadas con un moderno sistema de filtrado automático, similar al de los automóviles. Estos filtros se reemplazan según el uso que el cliente haya dado a su impresora, asegurando un proceso seguro y eficiente.

Ahora que ya sabes del lado oculto de la poliamida, no olvides fijarte de este importante aspecto al momento de realizar tu próxima inversión.

El Lado Oculto de la Poliamida en la Impresión Textil DTF